Escritores
-------
Novomilenaristas
desde 2001
ALEJANDRA CONTRERAS
ENSOÑADORA "A"
Bene, le dijo la señora Sporca no tan convencida de la figura que tenía enfrente como de las letras que la antecedían; sobre todo porque aquella andaba danzando los ojos en los libros que forraban las paredes de aquel departamento de tres pisos.
Se acababa de topar con la consistencia de burbuja morada de Alejandra.
De entonces, lo que con más gusto recuerda es la escritura en la azotea romana porque sólo así encontró encuentra encontrará coherencia entre si y la sucesión de relatos que corren frenéticos buscando cantor.
Le ha declarado la guerra al tiempo y no escatima recursos para demostrar que aquél no es más que un viejo travesti vencido que de día se pone traje y mancuernillas y que es por completo un ser carente de sentido del humor (le quita el sueño, la hace llorar).
Tratando entonces de brincar esa línea tan férrea ha decidido vivir en una forma morada y húmeda formada de texturas verbales que intersecten con las de otros para gran placer de la habitante que cada dos tres o cuatro días (no importa en realidad) organiza una sesión de cine mudo de colores tergiversados.
Ama los sabores de palabras como trieste, como letargo y cian. busca capicúas y caracoles para asombrarse y de algún modo aplastar los signos hasta hacerlos mermelada (y en el fondo, tal vez, levantar un puño rebelde ante la cara de palo del tiempo).
Recientemente encontró la manera de ser muy feliz, tener sentido y hacer algo por su entorno: enseña y aprende. ciclo que pretende seguir recorriendo con devoción de conversa.
Tiene la peregrina intención de cantar en un bar de sordos y de hacer suéteres de relatos que quiten el frío al menos como metáfora... ya se verá, tal vez con el tiempo.
DENISE MATIENZO
ENSOÑADORA "M"
Nació por alguna causalidad desconocida un año después de la Guerra de las Galaxias.
Su primer descubrimiento fueron las piernas que sostenían un cuerpo creciente de sueños y canciones. Había unas criaturas anteriores que se decían familia, seres inmensos a sus ojos que pronunciaban el mundo mientras transcurría. Así se iban apareciendo tu hermano mayor, tu mamá, tu papá, tus abuelos, las flores, los cuadernos, la escuela, los gatos y perros, tu tarea, tus obligaciones, mis órdenes, mi trabajo, tu hora de dormir. Nombrando cosas se fueron formando realidades, algunas de risas y otras de llanto.
Aprendió lo correspondiente de escuelas, catecismos, televisores, cursos de verano y charlas con mayores. Desaprendió cuanto pudo leyendo, pensando, redactando, cuestionando, incordiando.
Pelear fue vital al incorporarse al Régimen de Sueldos y Salarios. Sin saber, las batallas la arrinconaron a luchar consigo misma al tiempo que intentaba mantenerse viva frente a nómina.
A sus sentidos, la vida se hizo arenosa grisácea por mucho tiempo. Hasta que una muerte le dio vida. El derrumbe total de sus certidumbres le dio terreno fértil para construir un edificio de colores y frutas tropicales. Y de nuevo, surgieron los cuentos, los latidos, los amigos.
Ahora es quien quiere ser, hace lo que le gusta, vive como merece y ama como hábito. Escribe desde que puede y hoy escribe porque puede.